El cerebro como elaborador de significado - Eric Jensen
FICHA BIBLIOGRÁFICA: El cerebro como elaborador de significado.
Síntesis:
Se pretende abordar el problema que surge en la sala de clases, en el momento del aprendizaje, explicando teóricamente la relación entre cerebro y significado. Se establece que ante la capacidad de aprendizaje del cerebro, la era actual actúa como una avalancha virtual de datos, saturándolo si es que no se tienen las herramientas para comprender la creación de significado y cómo ésto se relaciona en el plano neurológico. Dependiendo del tipo de significado (señalado o del sentido) es que depende también el área cerebral específica que se activará para ello. Frente a esta premisa surge el problema de conocer las correlaciones existentes entre significado y cerebro pero no se tiene conocimiento de la causas relacionales.
Jensen identifica tres factores principales que inciden en dichas relaciones: la relevancia, las emociones y el contexto creador de modelos. Cada uno trabaja en distintas áreas, desde una conexión mínima de neurona a neurona, una liberación química, hasta la activación de campos neuronales muchos más amplios; respectivamente. Todos estos factores no deben presentarse simultáneamente pero al menos uno de ellos debe manifestarse para la producción de significados.
Así mismo, el autor delimita una serie de estrategias para desarrollar más significado, entre las cuales se destaca la necesidad de un espacio de expresión, movimiento, fijación de límites, oportunidad de novedades, entre otros. Ante esto, se reconoce también que el cerebro posee una dimensión jerárquica, de manera que la construcción de modelos mentales y modelos de aprendizaje varían según el contexto que reciba el cerebro por medio de estímulos externos para activar los procedimientos internos. La respuesta del cerebro en cuanto a nivel y calidad del proceso, dependerá también de la madurez intelectual del individuo, por ende se reconoce que los niños tienden a responder en menor reacción que un adulto. De ahí, la necesidad de mantener a los niños en un ambiente permanentemente adecuado para el desarrollo más óptimo.
Comentario: La capacidad de aprendizaje que posee el cerebro no se trata de una cualidad estática sino que está sometida a diversos factores tanto externos, estímulos o contextos, como internos, características propias del sistema cerebro-neuronal. La producción de significados depende de esto, es decir, por sí misma la capacidad cerebral es capaz de construir múltiples significados que son adquiridos y reforzados por medio de la experiencia. Pero, “hacer trabajar” las capacidades cerebrales, derivan en una producción mayor de significados por medio de las conexiones interdisciplinarias, de manera que se agilice el proceso de aprendizaje.
El estímulo constante en el niño es lo esencial, no sólo a un nivel de despertar cerebral sino también de un interés por parte del menor. Por otro lado, el entendimiento de que no todos los niños se desarrollan ni tienen respuestas al mismo nivel, es un hecho que debe ser considerado al momento de evaluar la educación y el aprendizaje logrado en base a lo esperado.
Citas destacadas:
"Muchos de nuestros significados profundamente sentidos en la vida están insertos, como una especie de conexión fuerte en nuestro cerebros (…) la liberación de productos químicos basados en la emoción puede cambiar realmente la estructura física del cerebro” (Jensen, 2010, p.130)
“(…) la experiencia del significado tiene una correlación biológica, pero ello depende de qué tipo de significado (…) La evidencia sugiere que sean probables estos factores: relevancia, emociones y contexto y elaboración de modelos.” (Jensen, 2010, p.131)
“Las conexiones relevantes se hacen más a menudo (…) A mayor número de vínculos y asociaciones creados por el cerebro, más territorios neuronales hay implicados y más firmemente entrelazada está la información neurológicamente.” (Jensen, 2010, p.132)
“Las emociones y el significado están vinculados (…) Los sistemas están tan interconectados que los componentes químicos de la emoción se liberan casi de modo simultáneo con la cognición” (Hobson, 1994; LeDoux, 1996 en Jensen, 2010, p.133)
“Las emociones impulsan al triángulo de la atención, el significado y la memoria” (Jensen, 2010, p.134)
“Modelar la información significa realmente organizar y asociar nueva información con los vínculos mentales anteriormente desarrollados (…) [Pero] Aunque el cerebro es un consumado elaborador de modelos, la madurez intelectual enriquece muy notablemente el proceso.” (Jensen, 2010, p.136)
“Los modelos temáticos complicados surgen después que el cerebro ha recopilado suficientes datos con los que lograr un contexto lleno de sentido. Los modelos se pueden crear y construir sólo cuando ya se posee suficiente información “básica” esencial.” (Jensen, 2010, p.137)
“La capacidad de utilizar nuestras experiencias pasadas reside en los lóbulos temporales. El significado de la activación emocional es más probable que se origine en el circuito de recompensa de la zona central del cerebro. El tálamo, la amígdala e incluso las zonas parietales inferiores están implicadas en ello. La construcción de significado es compleja. Cualquiera de estos componentes pueden desencadenarlo, pero ninguno está garantizado.” (Jensen, 2010, p.137)
Bibliografía *:
Jensen, E. (2010). El cerebro como elaborador de significados. En Cerebro y aprendizaje. Competencias e implicaciones educativas, (pp. 129-140). Madrid, España: Narce.
*Referencia según la Sexta Edición de Normas APA 2017: http://normasapa.net/2017-edicion-6/


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